Sofía Madrigal nos presenta sus últimas obras con Desde la otra orilla. En ellas se pueden contemplar sus ya conocidos “paisajes urbanos”, donde las formas de las chimeneas, grúas y norias, entre otras, adquieren total protagonismo. Son paisajes en los que no hay referencias a lugares concretos: en ellos se plasman imágenes interiorizadas que hacen alusión a sitios reales.
Sus paisajes urbanos están reducidos a formas geométricas elementales, trazadas por líneas muy marcadas, que sin duda confieren a la obra una potencia considerable. En estas formas simplificadas Sofía introduce colores nuevos: el amarillo, verde y naranja. Estos colores, contrastados con sus característicos colores oscuros, son los que hacen que la fuerza de su obra se potencie.
Además de los colores novedosos, Sofía nos muestra obra escultórica en una nueva forma de trabajar: la talla en madera. El resultado de las esculturas es la representación tridimensional de los motivos de sus paisajes. Superficies límpidas componen estas esculturas de madera, que parecen realmente arquitecturas de aspecto industrial.
Su obra es una pintura “muda”, sin pretensiones literarias. Sofía restituye a la pintura su papel retiniano, y por ello para contemplar su obra se debe preparar el ojo. La pintura en sí, la materia, es la que se alza como parte fundamental en su obra, sin nada que pueda desviar nuestra atención.
Sofía Madrigal shows her most recent works at the exhibition Desde la otra orilla. There one can see her already known “urban landscapes”, where forms of chimneys, cranes and big wheels, among other things, become the main character. These landscapes do not make references to any special surrounding: they deal with internalized images that refer to real places.
The landscapes are reduced to fundamental geometric forms, outlined by accentuated lines, which confers to the work a visible potency. In these simplified forms Sofía uses new colours: yellow, green and orange. These colours, contrasted with her characteristic darker ones, give more power to her work.
Besides different colours, Sofía displays a new way of working with sculptures: the wood carving. The result is a three-dimensional representation of her landscape’s motifs. Clear surfaces make the wood sculptures similar to real architecture with an industrial look.
Her work is a “dumb” painting, with no literary desires. Sofía restores to painting its retinian role, and that is why eyes must be prepared to appreciate her work. The painting itself, the matter, becomes the fundamental part in her production and that makes impossible to distract the viewer’s attention from it.
Galería Evelyn Botella
Abril 2009